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3 consejos para afrontar el fallecimiento o jubilación del fundador de un despacho de abogados


30/01/2012 Facebook Twitter LinkedIn Google+ Marketing jurídico


El fallecimiento o jubilación del fundador de un despacho de abogados es un problema para todas las partes implicadas, tanto para los empleados como para los clientes, familiares u otros socios. El motivo no es distinto al que sufren otras muchas pequeñas y medianas empresas: la falta de recursos o de planificación para cuando llegue este momento crean especiales dificultades a la hora de afrontar este problema. Aquí dejamos tres consejos para seguir que te allanarán considerablemente el camino.

1. Examina tu caso

Piensa en tus circunstancias personales y reflexiona sobre cuáles son tus pensamientos acerca de en qué momento te vas a jubilar, qué tienes pensado para ese momento, quién será la persona que ocupará tu lugar o si sencillamente cerrarás el despacho, cuál será tu nivel de colaboración con el despacho una vez que te marches, etc. Dicho de otra manera piensa en cuál es tu estrategia de salida de la profesión.

2. Planifica

Una vez respondidas las anteriores cuestiones plásmalas en papel. Por simplificar la solución adoptada tiene que responder básicamente a uno de estos tres escenarios:

Traspasar el despacho de abogados a otro abogado o despacho a cambio de un precio determinado. En este caso el precio se fijará en función de la valoración de los bienes que acompañarán al traspaso pero especialmente por la valoración de la cartera de clientes y de los ingresos que pueden proporcionar. En caso de venta de un despacho a otro despacho de abogados estaríamos ante una fusión.

Traspasar el despacho a uno de tus socios o empleados. Dependiendo de cómo lo plantees podríamos estar ante un escenario muy parecido al anterior o ante un escenario en el que tu presencia y colaboración con el despacho se mantendrá durante un tiempo más o menos largo.

Cerrar el despacho. No basta con colgar el cartel de “Cerrado” y se acabó. Ten presente que antes de cerrar tu despacho tendrás que solucionar el problema de qué pasará con tus clientes y con los casos en curso o sobre los que todavía no ha recaído una resolución definitiva.

3. Actúa

Una ver realizado todo lo anterior establece un calendario para llevar a efecto las decisiones que hayas tomado. Asegúrate que el futuro de tu despacho será el que tú quieres que sea.

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