Recomendaciones a la hora de escoger abogado

No es raro que con cierta frecuencia podamos necesitar recurrir a los servicios de un abogado o asesor jurídico. Despidos, divorcios, testamentos, reclamaciones… han pasado a formar parte de la vida diaria. Y la buena resolución de estos asuntos para nuestros intereses acaba en manos de una persona a la que muchas veces apenas conocemos.  De ahí la importancia de escoger al profesional adecuado. En INFO-DERECHO te proporcionamos los nombres de profesionales del Derecho de acreditada capacidad y trayectoria. Aun así queremos también proporcionarte una serie de recomendaciones a la hora de contratar un abogado, sea uno de los que listamos en INFO-DERECHO o sea cualquier otro.

Lo primero es buscar un abogado especializado en el asunto que se trata. Los conocimientos de un abogado son tanto teóricos como prácticos y la amplitud del Derecho obliga necesariamente a la especialización en alguna o algunas de sus ramas. Con esto no queremos decir que los abogados generalistas sean una mala elección. Sólo asegúrese que tienen experiencia en tratar asuntos como el suyo. Éticamente un abogado que no se considere preparado debería declinar el caso que usted le ofrece, claro que hay abogados y abogados. Compruebe también que es miembro ejerciente del Colegio de Abogados de su zona y cuánto tiempo lleva ejerciendo. Esta sencilla comprobación le dirá si su abogado puede efectivamente representarle así como la experiencia que acumula. Tenga presente que no puede esperar que un abogado le dé referencias de otros clientes ya que estaría incumpliendo con el secreto profesional.

Hay abogados que no cobran la primera consulta, sin embargo hará bien en asegurarse. Llame previamente al abogado de su elección para solicitar una cita y comentarle brevemente de qué va su caso. Eso le asegurará que el abogado tendrá tiempo suficiente para atenderle como se merece y que tendrá una idea del asunto que le lleva a su despacho.

No se fíe de un abogado excesivamente optimista sobre el resultado final de su caso. En esta vida no hay nada seguro y su abogado debería saberlo. No tema preguntar cualquier duda que tenga sobre el caso a su abogado, a fin de cuentas usted es su cliente, es su caso y va a ser el primer afectado según el sentido que tenga la resolución judicial. Solicite a su abogado que ponga por escrito su valoración del caso así como la estrategia a seguir que recomienda. Tenga claras las acciones así como las consecuencias de los pasos que se vayan a dar. Si finalmente sigue hacia adelante recuerde que su abogado deberá mantenerle informado de las novedades que se vayan produciendo en el caso. Aun así hará bien en llamarle regularmente para preguntar cómo van sus asuntos.

No tema los acuerdos extrajudiciales. Un buen abogado siempre intentará buscar primero una solución fuera de los juzgados. Eso es bueno. Si usted consigue un acuerdo que cumpla sus expectativas de una manera razonable es mejor que no vaya a juicio. Un juicio le supondrá gastar más tiempo y dinero para un resultado incierto.

Aunque tenga un abogado recuerde siempre que el caso es de usted, del cliente. Si bien es verdad que si ha contratado un abogado es porque confía en sus conocimientos las decisiones las tiene que tomar usted, que es el que paga. Nunca dimita de sus derechos como cliente. Usted mejor que nadie sabe cuál es el resultado con el que estaría satisfecho. Si desconfía de su abogado o está en desacuerdo con él y esas diferencias no se solucionan lo mejor que puede hacer es cambiar de abogado. Su abogado actual no puede oponerse a “dar la venia” que es como se conoce la transferencia de un caso de un abogado a otro. Y si se opone por cualquier motivo usted siempre puede recurrir al Colegio de Abogados para que la conceda.

Las cantidades que deberá abonar al abogado por sus servicios variarán en función de la índole del caso y del tiempo que le tenga que dedicar. Para dejar las cosas claras y evitar malentendidos es importante solicitar un presupuesto por escrito llamado “hoja de encargo” en el que se detallen con exactitud qué tipo de servicios se están contratando así como sus límites. También deberán figurar las cantidades en concepto de provisión de fondos y una estimación del coste total que usted deberá desembolsar. Tenga en cuenta que este coste total puede variar en función de cómo se desarrolle el caso y de los posibles incidentes que puedan ir surgiendo.

Las provisiones de fondos son las cantidades adelantadas por el cliente que se entregan a cuenta para ir cubriendo los gastos del caso, desde los honorarios del abogado a cualquier tipo de gasto relacionado con el caso. Puede acordarse entre el abogado y el cliente que estas provisiones de fondos se realicen en plazos y por cuantías determinadas. Para liquidar una provisión de fondos hay que recordar que ésta tiene carácter de depósito, por lo que el abogado necesitará de la autorización del cliente para cobrar de ella sus honorarios. En el caso de que el cliente no lo autorice el abogado deberá devolver la provisión de fondos y luego reclamarlos. Es habitual que una provisión de fondos se termine o haya necesidad de hacer otra. En esos casos habrá que liquidar primero la que está pendiente antes de constituir una nueva y se hará mediante factura con IVA.

Cada vez que usted entregue una cantidad de dinero a su abogado, éste deberá darle un recibo en el que se haga constar el concepto y la cuantía de lo entregado. Por supuesto cualquier gasto realizado por su abogado debería dar lugar a un justificante salvo que hayan pactado alguna otra cosa. No acepte pagar cantidades extras no contempladas en la hoja de encargo a no ser que estén debidamente justificadas.

Durante muchos años el pacto de “cuota litis” por el cual un cliente se comprometía a pagar un porcentaje del resultado del caso a su abogado ha estado prohibido aunque en la realidad se utilizaba por muchos abogados, especialmente en la rama del Derecho Laboral. Sin embargo una sentencia del Tribunal Supremo de 2008 ha permitido que esa figura se incorpore plenamente a la práctica habitual del Derecho así que no se extrañe si su abogado le propone algún acuerdo de este tipo.

Todos los Colegios de Abogados en España tienen una serie de criterios orientadores sobre honorarios judiciales y extrajudiciales que son públicos. Aunque estos criterios son una referencia tenga presente que existe libertad de tarifas. Es decir, su abogado puede aplicar los precios que le parezcan. Su experiencia, reputación, nivel de éxito, complejidad de los asuntos, rama del Derecho en la que es especialista… son algunos de los motivos por los que esos precios pueden hincharse. Infórmese bien desde un principio antes de recibir una minuta con una cantidad que usted juzgue escandalosa. Luego ya no habrá remedio.

Resuelto el caso por el juez pida a su abogado la sentencia original o copia testimonial de ésta, no sólo para tener prueba documental de cuál ha sido la decisión del juez sino porque además le puede servir como documento de crédito en caso de ser necesario.

Si usted considera que su abogado ha sido negligente y que esa negligencia le ha acarreado daños y perjuicios puede reclamar al Colegio de Abogados correspondiente. Éste tiene contratada una póliza de responsabilidad civil colectiva que cubre a los abogados colegiados. Otra opción sería acudir a los tribunales para demandar al que ha sido su letrado. Una última alternativa pasaría por denunciar al abogado a la Comisión de Deontología del Colegio. Sin embargo sea cual sea la decisión que tome esta comisión usted no recibirá ninguna indemnización.