Cómo evitar las llamadas telefónicas

Desde la aparición de los móviles los abogados somos aún más esclavos de nuestros teléfonos. Para las llamadas telefónicas no existen horarios, ni fines de semana, ni vacaciones, ni reuniones importantes o vistas ante un tribunal. ¿Cómo podemos controlar esas llamadas telefónicas?

No contestes llamadas telefónicas no concertadas previamente. Si alguien quiere hablar contigo que concierte una cita telefónica igual que se conciertan reuniones. Usa el buzón de voz para dejar clara tu política respecto al uso del teléfono. Podría ser algo así:

“Has llamado a ….. Por favor, deje su nombre, número de teléfono, email y la razón de su llamada. Le devolveremos la llamada entre las … y las … horas. Hasta entonces que tenga un buen día y gracias por su llamada”

El problema es que el cliente recurra a la competencia al no poder localizarte en vez de dejarte un mensaje. ¿Habrá muchos clientes que busquen en otra parte? Y si los hay ¿son clientes que vale la pena conseguir/retener? Dependiendo del área de práctica este consejo puede ser más o menos útil. Evidentemente ante un cliente con una urgencia probablemente lo perderemos si no estamos disponibles para él en ese momento.

Contrata un servicio de secretaría virtual.Una empresa que preste servicios de secretaría virtual puede ser útil que pongas al otro lado de la línea un ser humano para atender esas llamadas. Piensa en la ventaja de desviar el número de teléfono de tu despacho y que conteste otra persona programándote una reunión o una cita y filtrando las llamadas.

Contrata una persona para atender las llamadas. Si puedes permitírtelo contrata a una persona para que ejerza labores de secretaría, entre ellas responder a las llamadas telefónicas, atender a los clientes, gestionar el correo, fotocopias, etc. Si no te lo puedes permitir una opción es contratar a alguien para que desempeñe el servicio de respuesta de llamadas desde su casa y que luego te informe.

Si quieres evitar interrupciones en tu trabajo o en tu tiempo de ocio lo mejor es poner una barrera entre tú y los llamantes. ¿Beneficios? Mayor productividad, mayor relax, disminución del nivel de estrés, mejor trabajo y calidad de servicio en definitiva. ¿Perjuicios? Mayores gastos.

Tú decides.

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